Sacar el máximo partido al correo postal como parte de la estrategia multicanal



Si algo ha acelerado la pandemia global, ha sido la carrera de las empresas por la digitalización. En momentos de confinamiento y distanciamiento social, las organizaciones han tenido que agilizar sus procesos digitales para satisfacer a un cliente virtual, que no por ello ha pasado a ser menos exigente. De ese modo, la Covid-19 ha supuesto una situación crítica para muchas empresas –por ejemplo, la hostelería o el turismo–, y ha puesto sobre la mesa un tema pendiente o a medio desarrollar en muchas otras: la transformación digital. Aquellas que sí habían iniciado este camino han experimentado mayores beneficios frente a la competencia.

Muchas empresas ya habían iniciado su transformación digital antes de la pandemia. Por ejemplo, hoy en día podemos formalizar nuestra póliza de seguros o abrir una cuenta bancaria sin necesidad de acudir a una sucursal. En este nuevo contexto digital, se han visto reducidas en gran medida muchas de las tradicionales comunicaciones impresas postales que las empresas enviaban a sus clientes. Pensemos, por ejemplo, en el envío de condicionados y contratos. Sin embargo, pese a la rapidez y a la reducción de costes de estas comunicaciones, muchos clientes están experimentando lo que podría denominarse “cansancio digital”. La personalización de las comunicaciones digitales no es suficiente. El cliente quiere algo más, algo que solo la “naturaleza táctil” del correo impreso puede aportar, una comunicación de calidad y en papel.

Como se ha demostrado, no se trata de elegir uno u otro canal, sino de elegir cuál es el mejor canal para cada cliente y para cada touchpoint del customer journey. Por ejemplo, las comunicaciones digitales serían adecuadas para transmitir mensajes rápidos. El objetivo o uso ideal de un tipo u otro de comunicación exige a los departamentos correspondientes, como puede ser el de marketing y/o comunicación, identificar esos puntos del journey en los que la impresión puede suponer mejores resultados y un impacto mayor en el cliente y en los resultados finales. Sería necesario también que el correo postal se encontrase dentro de una estrategia omnicanal y un moderno hub centralizado. Dicha estrategia tendrá que garantizar una apariencia uniforme independientemente del canal, así como ofrecer una experiencia de calidad independientemente del mismo. Las empresas que lo consigan tendrán una valiosa oportunidad para diferenciarse de la competencia.

Quadient y Aspire han analizado esta situación para ayudar a las compañías a mejorar su posición con respecto a las comunicaciones impresas en este contexto de acelerada digitalización. En el siguiente whitepaper elaborado por Quadient, podrá conocer los cuatro grandes consejos que deben tomar las empresas que quieran aprovecharse del uso de una estrategia de comunicaciones combinadas –enfatizando en este caso la necesidad de no perder de vista el canal impreso– para tener éxito en su negocio B2C. Para Quadient y Aspire es necesario que las organizaciones lleven a cabo cuatro recomendaciones: imprimir de forma más inteligente para causar un mayor impacto, utilizar el canal más adecuado para cada trabajo, modernizar su infraestructura tecnológica y asegurar agilidad, mejorar la rentabilidad y eliminar riesgos.

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Planificar el 2021: el poder de la impresión para la comunicación B2C

En un contexto de fuertes cambios dentro de la empresa, centralizados en un necesario y exigente proceso de transformación digital, es importante no perder de vista las ventajas de canales como el correo postal, para crear campañas más eficientes que generen un mayor impacto en sus clientes. Descargue este whitepaper de Quadient para conocer cuáles son las ventajas de emplear las comunicaciones impresas en su estrategia omnicanal, así como las exigencias y los principales retos que supone el uso del correo postal impreso en la integración multicanal.