Piensa por un momento en el itinerario que sigue un empleado en tu empresa. Desde antes del comienzo, con el envío de una oferta formal, hasta el momento en el que deja la compañía o se jubila con la firma de un finiquito o liquidación. En medio, con el paso de los años, habrá firmado decenas de documentos de varios tipos: subidas salariales, acuerdos particulares, altas o renovaciones de seguros médicos, recepción de material, confirmaciones de haber recibido formaciones obligatorias, modificaciones de condiciones laborales...