En los últimos años numerosos artículos y publicaciones en blogs han enfrentado el inbound y el outbound marketing, como si fueran los peores enemigos. También nos han enseñado a pensar que el outbound marketing está muerto, y que todo el presupuesto de marketing debería girar en torno al inbound marketing. En este post diferenciamos entre las dos tácticas y presentamos un caso práctico para el uso de cada uno, pero lo más importante es que demostramos cómo pueden usarse juntos.