El impacto de la pandemia mundial ha provocado algunos cambios inesperados en los sectores financiero, seguros y servicios de salud –en lugar de detener las operaciones, ha acelerado los esfuerzos por la digitalización–. Si bien la actividad face-to-face puede estar restringida, las personas y las empresas aún necesitan acceso a préstamos; las viviendas y los automóviles aún deben financiarse y asegurarse y los proveedores de servicios de salud deben ser verificados antes de inscribirse en sistemas críticos.