Las organizaciones de hoy en día están evolucionando para mantenerse competitivas en un mundo cada vez más digital. Con una gran dependencia de los smartphones y las tabletas, los clientes esperan como mínimo una experiencia práctica, segura y sin interrupciones cuando realizan transacciones con empresas de forma remota. Como resultado, más compañías en la UE, Estados Unidos, Canadá y en todo el mundo están considerando las firmas electrónicas como parte de su estrategia de transformación digital debido a las mejoras en la experiencia del cliente que proporcionan estas.