Si de algo podemos estar seguros es que blockchain se está empezando a posicionar como una herramienta capaz de añadir una capa de valor a los procesos de digitalización de las aseguradoras. Sus clientes demandan cada vez más una mayor simplicidad y rapidez en las transacciones, así como una mayor transparencia. De ese modo, las propias características de blockchain (inmutabilidad, trazabilidad, transparencia o rapidez, entre otras) ofrecen a las empresas del sector lo que necesitan para satisfacer las nuevas demandas de un cliente cada vez más digital.